CRISTO RESUMIÓ TODO EL ANTIGUO
TESTAMENTO A SOLO LOS DOS PRIMEROS MANDATOS DE LA ANTIGUA LEY.
Con este mensaje no se pretende cambiar nada
de la biblia, sino, solo se esta exhortando a que el cristiano entienda bien su
doctrina verdadera. Cristo resumió toda la ley o antiguo testamento a solo los
dos primeros mandamientos (Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo,
como así mismo) (Véase
Mateo 22:37 al 40). Y es
lógico, porque si usted ama a Dios y a su prójimo, entonces, no va a robar o a cometer
otros delitos peores que los que conforman los 10 Mandamientos, ni mucho menos peores que los que se describen en los 613 mandatos de la antigua ley.
Cristo explico
claramente que la ley y los profetas = (Antiguo Testamento) llegaron solo hasta
Juan el Bautista y después de eso, todos deberíamos de pelear para entrar en el
Reino de Dios, a través del evangelio. (Véase Mateo 11:12 y 13). Los cristianos tenemos que entender que el Nuevo Testamento es un
legado que Dios nos da para acercarnos aún más a él. Para los cristianos, el
antiguo testamento o la ley de Moisés solo fue una guía para llegar a Cristo. (Véase Gálatas 3:24). El libro de Gálatas explica que venida la fe
en Cristo ya no estamos bajo la ley antigua. Veamos: Gálatas 3:25. Pero venida la fe, ya no estamos
bajo ayo, (Versión RV60). Tenemos que explicar que la
palabra “ayo” en la
versión Reina Valera 60 quiere decir “Guía” o Ley de Moisés. En otras palabras, Pablo dijo: “Venida
la fe a través de Cristo, ya no estamos bajo la guía o ley de Moisés.
Cristo además de resumir todo el antiguo pacto a solo los dos primeros
mandamientos, también nos pide que los cumplamos antes de ir a la iglesia, para
evitar así la hipocresía. Veamos: Marcos 12:33 Debemos amar a
Dios con todo nuestro ser, y amar a los demás como nos amamos a nosotros
mismos. Estos mandamientos son más importantes que cumplir todos los ritos y
deberes religiosos. Nuestro
Señor Jesucristo demuestra que es más importante cumplir con los dos primeros
mandamientos, antes de estar en la Iglesia haciendo ritos religiosos. El
verdadero orden de los dos mandatos de Dios que resumen el Antiguo Testamento son:
1) Amar a Dios sobre todas las cosas, con toda nuestra mente, con
todas nuestras fuerzas. 2) Amar al Prójimo, es decir, amar a nuestra
familia, amar a nuestros hermanos, amar a nuestros amigos, amar a nuestros vecinos,
a nuestros compañeros de trabajo y todo aquel que este dentro de nuestro
circulo de vida. Y Amarnos a nosotros mismos, es decir, cuidarnos, apartarnos
del mal, evitar los vicios y todo lo que nos haga daño. Solo después de esto se
deben hacer todas las demás buenas obras, que incluye ir a la iglesia. En otras
palabras, de nada sirve ir a alabar y adorar a Dios a la iglesia, si antes
no amamos de todo corazón a Dios, al prójimo y a nosotros mismos.
La voluntad de Dios actualmente es que: “Cumplamos con los dos primeros mandamientos de la antigua ley (+) mas obedecer y practicar todo el nuevo testamento que dejo nuestro Señor Jesucristo para todas las naciones. (Punto), (No mas, ni menos)”. Dios no quiere que regresemos a hacer los ritos de la antigua ley, ni que agreguemos costumbres humanas, ni inventos diciendo que Dios los ordenó, ni reglas de hombres. Veamos: Mateo 15:9. De nada sirve que ustedes me alaben, pues inventan reglas y luego las enseñan diciendo que yo las ordené". (Versión Biblia de Lenguaje Sencillo. BLS).
En conclusión, Hermanos:
No creen que es perder el tiempo y ofender a Dios el dedicarse a cumplir con
ritos de la ley Mosaica, como: Quemar Incienso, Celebrar Séptimo Día o Día de
Reposo, Practicar Diezmos, Primicias, Promesas, Sacerdocio Templario, Danzas, y
continuar predicando mayormente el antiguo pacto, cuando ya Cristo resumió lo
que es el antiguo testamento a solo los dos primeros mandatos de Dios. ¡Analice!.
El apóstol Pablo a pesar que profesó la religión Judía, fue mas critico de esa religión
que nuestros pastores actuales, él dijo que: “La letra o Ley de Moisés mata por
la sencilla razón que solo lista las transgresiones que son pecado y no da ninguna
solución al problema del pecado. Véase: 2 Corintios 3:6. Él nos
ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra sino el
del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida. (Versión BAD). En otras palabras, la
predicas del Nuevo Pacto edifican espiritualmente para salvación y vida eterna;
mientras que las predicas del Antiguo Pacto son solo para ver las transgresiones
y pecados del hombre y no salvan a nadie. Dios los bendiga. Amen.

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